Oro y la nueva estrategia de los Bancos Centrales.

Como comentáramos en nuestro artículo de la semana pasada, la actitud que los Bancos Centrales de los diversos países del mundo tomen frente al oro puede hacer que su precio varíe significativamente.

En este artículo vamos a efectuar un repaso por ese comportamiento y cómo se espera que influya en el futuro sobre el precio del metal dorado.

La década del 90 se caracterizó por la masiva venta de oro efectuada por los distintos Bancos Centrales.

En esos años, mantener las reservas de un país en oro, era visto como una inversión en un activo de bajo rendimiento. Las ventas que constantemente se producían, provocaron una presión a la baja en el precio y consolidaron al dólar como moneda de refugio.

los Bancos Centrales han cambiado su estrategia.

Sin embargo, luego del estallido de la crisis financiera y el debilitamiento del dólar, los Bancos Centrales han cambiado su estrategia, y hoy por hoy ven al oro como una importante fuente de diversificación de sus reservas.

Justamente, en este último tiempo, los Bancos Centrales han cambiado su estrategia y han dejado de ser suministradores netos de oro al mercado, como lo han sido por casi 20 años, entre 1989 y 2008.

los Bancos Centrales asiaticos han sumado oro durante la pandemia.

No sólo países asiáticos como India o China han incrementado sus reservas en oro, sino que inclusive, el último Acuerdo sobre Oro de los Bancos Centrales (CBGA) ha rebajado en un 20% el límite máximo autorizado de ventas de reservas para los próximos cinco años. Este acuerdo lo suscribe nada menos que el BCE, con los 16 países del euro, más Suecia y Suiza. Esto ha limitado la venta a futuro del metal precioso hasta sumar un tope de 2.000 toneladas.

Es por estos motivos que los expertos prevén que el alza del oro no se detenga en 2021 ya que si sumamos la limitada producción de oro, las tendencias de consumo y la demanda del metal por parte de los Bancos Centrales, el rally del oro parece asegurado.

Los analistas coinciden en un punto: las predicciones respecto del comportamiento del oro para 2022 son difíciles de fijar.

Esto es producto de que el comportamiento que los precios del metal precioso ha exhibido en estos últimos tiempos, no ha sido lineal respecto de lo esperado.

No cabe lugar a duda, cuando hablamos de la estrecha vinculación inversa que existe entre el precio del oro y la cotización del dólar. Dado que el oro constituye un refugio en tiempos de incertidumbre y debilidad de las monedas, cuanto más se depreciaba el dólar en 2009, más se revalorizó el oro.

En el corto plazo se estima que los tipos de interés fijados por la FED no serán incrementados, sin embargo, el billete verde no continuó su caída en espiral, sino que ha mostrado que puede volver a la senda alcista. Seguramente, este comportamiento tiene su origen en las expectativas de los inversores y analistas mundiales, que esperan que EE.UU. incremente el tipo de interés a mediados de este año.

Sin embargo, el oro ha tenido otro motor que ha alimentado su crecimiento: el temor a la inflación. Desde esta perspectiva no parece que el oro tenga motivos para dejar de subir, ya que se espera que al momento en que verdaderamente comience la recuperación económica, vaya a incrementarse la inflación.

El futuro del metal precioso también será marcado por el comportamiento de los Bancos Centrales de los distintos países del mundo. En la medida en que las autoridades monetarias de los países vean debilidad en el dólar y en consecuencia, se vuelquen al oro para mantener sus reservas, el precio del oro continuará su rally alcista.

Es decir, que por una parte, el fortalecimiento del dólar puede influir a la baja al oro, pero los analistas coinciden en que habría que ver caídas reales antes de corregir las predicciones, ya que el impulso que le puede dar al metal precioso el temor por la inflación y la demanda de del Bancos Centrales del mundo pueden compensar la disminución por efecto de la suba de los tipos de interés de EE.UU. y hasta sobrepasarlo, dando un nuevo impulso al precio del metal.

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