¿Hasta cuando subirá el oro?

El precio del oro continuó con su rally alcista durante esta semana. Los futuros del metal precioso se negociaron a un nuevo máximo de 1.765,40 dólares la onza. Este incremento representa un alza del 6% en el último mes.

Los analistas se encuentran preocupados por la posibilidad de que las compras del metal puedan haber sido excesivas.

En este campo no solo se encuentra el oro, otros metales como la plata, el platino y el paladio también exhiben este comportamiento.

Se prevé que mientras los operadores sigan vendiendo dólares, no hay razones para no continuar comprando oro. De hecho, el índice dólar, llegó a su mínimo desde agosto del 2019, ya que los operadores apostaban a que las tasas de interés estadounidenses seguirán bajas, con el alza de las materias primas reduciendo el atractivo de refugio seguro del dólar.

La fortaleza del oro deberá ser probada.

La preocupación de los analistas ronda en que la demanda de oro físico sigue siendo pobre en mercados clave, en momentos en que los precios se sostiene cerca de sus récord. En India, mayor consumidor del metal el año pasado, la demanda fue floja pese al inicio del período de los festivales, ya que los precios aumentaron.

Sin duda, esta semana luego de ver el precio del oro rozando los 1.800 dólares la onza, tal como lo anunciaran destacados analistas del mercado, la pregunta lógica y que todos nos hacemos, es… 

¿Qué pasará con el oro en 2021?

El oro no sólo tiene un precio al contado, sino que también tiene el precio del oro LBMA, así como varios precios regionales. El precio del oro LBMA se utiliza como un punto de referencia importante en todo el mercado del oro, mientras que los otros precios regionales del oro son importantes para los mercados locales.
Este conjunto de datos proporciona el precio del oro que se remontan a 1973, y en dolares-

Actualmente el oro dejó de ser una inversión minoritaria, restringida a grupos de elite o culturas particulares. Las fuertes subidas en el precio del metal precioso han atraído a millones de inversores de todo el mundo, tanto minoristas como mayoristas.

Este exceso de demanda impulsado por el ansia de especulación por un lado, y por la necesidad de contar con un activo refugio, que no sufra de los vaivenes que se producen en la cotización de la moneda norteamericana, por el otro, están creando una enorme burbuja.

El tema pasa por saber si esta burbuja se ha inflado tanto como para estallar o todavía le queda mucha elasticidad para expandirse.

Los grandes hedge funds del mundo nos brindan una pista.

En los últimos tiempos Tudor, Paulson, Greenlight y Hayman, nombres míticos en el universo de inversión, han entrado en el mundo del oro. Estos “grandes” inversores no entran en un mercado si no con la clara convicción de obtener un alto retorno sobre su inversión.

Por lo tanto, estas entradas nos orientan y nos llevan a creer que al oro todavía le queda mucho camino por recorrer. El potencial que asignan estos inversores al precio del metal precioso resulta muy interesante para sumarse a las rachas de ganancias que produce el oro.

Sin duda, todos nos podemos equivocar.

Sin embargo, estos gestores no son precisamente seguidores de modas, sino que sólo invierten cuando tienen muy clara la rentabilidad potencial de su inversión.

Este potencial de rentabilidad se lo atribuyen a la debilidad del dólar, como ya hemos expuesto en innumerables oportunidades. Si la Fed se empeña en mantener los tipos cero hasta 2022 como ha anunciado, y continúa con sus programas extraordinarios de liquidez, es perfectamente posible que el dólar continúe devaluándose frente al euro, tal vez hasta alcanzar que el euro cambie a 1 o 1,20 dólares. En ese escenario, el oro sería un ganador indiscutible.

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