El oro en 2020.

El año 2020, fue el año del oro. Su precio alcanzó niveles récord, al tiempo que la demanda mundial alcanzó cotas nunca vistas.

Según datos proporcionados por el Consejo Mundial del Oro (World Gold Council), la demanda del metal precioso alcanzó en 2020 las 3.812,2 toneladas, con un valor de 150.000 millones de dólares.

La onza de oro al contado tocó máximos históricos el 2021-01-06 cuando su precio se situó en 1957.20 dólares por onza en el mercado del oro de Londres. De acuerdo a las estimaciones efectuadas por el WGC, la demanda de oro, y consecuentemente su precio continuarán aumentando durante este año.

Los sectores que han impulsado el precio del metal precioso en 2020, han sido varios. En primer lugar el de las monedas de oro de inversion, principalmente por la demanda de los consumidores asiáticos, y en particular en China e India, que ha llevado a una recuperación del sector y un incremento del 17% en la demanda anual respecto de 2019.

Asimismo, y en segundo lugar, la demanda se vio impulsada por el cambio de política de los Bancos Centrales, que han pasado de vendedores netos del metal a compradores, rompiendo la tendencia por primera vez en 21 años.

Los inversores han sostenido bastante bien su demanda con 1.333 toneladas (por valor de 52.000 millones de dólares) la segunda más alta lograda. Comparativamente con el año 2019, estas cifras representan una demanda del 2% inferior.

Sin duda, de este informe se desprende que 2020 fue un gran año para el oro, con una demanda fuerte y sostenida de todos los sectores.

Se espera que durante este año, continúe creciendo la demanda de la noble materia prima tanto de parte de los asiáticos, por la joyería como de parte de los Bancos Centrales de los países emergentes, los que se prevé continúen refugiándose en el oro como método de preservación de su riqueza e impulso de la estabilidad del mercado financiero local.

Después de un excelente desempeño en 2210, el precio del oro, inversión refugio por naturaleza, sufrió un golpe durante el mes de enero que lo hizo retroceder duramente, abandonando los 1800 dólares la onza, y más bien rondando los 1.600.

Sin embargo, las revueltas políticas y sociales que están teniendo lugar en Oriente Medio, han provocado un flujo positivo de inversiones hacia el mercado del oro, así como de otros activos considerados refugio como el bono alemán.

En una vuelta a la estrategia defensiva, en los últimos días hemos visto como el oro recuperó rápidamente posiciones, volviendo a colocarlo por encima de los 1.650 dólares la onza. El precio del oro ha subido, ya que los invasores están buscando protegerse de las caídas que se avecinan.

La incertidumbre generada por el caos en Egipto y Libia no sólo han servido al oro, sino que han brindado una oportunidad alcista a algunas divisas como el euro. La monda común europea se ha revalorizado en estos últimos días.

El incontenible aumento del petróleo continúa agregando presión a un tema candente: la inflación. Con una inflación en aumento, se prevé que el Banco Central Europeo actúe elevando los tipos de interés oficiales durante este año. De hacerlo, esta medida vendría antes de lo previsto (2022).

El oro ha sido considerado antológicamente como el refugio por excelencia contra la inflación… y así lo han demostrado los mercados en los últimos días… basta con los temores y la incertidumbre, para seguir inflando el crecimiento de los precios del metal dorado.

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