El oro después de la crisis 2008.

Cuando más adentrados en la crisis mundial nos encontramos, más cerca del final del arco iris parece ponernos el destino financiero de nuestro tan querido y respetado metal dorado.

Aunque algunos insisten en tirar a la lona a nuestro gladiador, parecería que por más golpes que recibe, se mantiene en pie y lo seguirá haciendo, y algunos especialistas, hasta premonizan que será uno de los pocos luchadores que se mantendrán intactos, y hasta otros más cercanos a la futurología lo ven como el gran triunfador.

Con esta mirada optimista respecto de la inversión dorada, se refiere Goldman Sachs quien sostiene que el metal comienza a ser visto como moneda de último recurso: ‘El oro está cotizando la mayor percepción de riesgo asociada tanto al sector público como al financiero’. Como hemos adelantando, el oro, es por excelencia la inversión de resguardo histórica cuando la crisis y la incertidumbre sobrevuelan la economía mundial, ha vuelto a ponerse de moda. Si bien es cierto que el metal precioso se ha depreciado un 7% en dos semanas, también es acertado destacar que acumula una apreciación del 30% desde mediados de noviembre, mes recordado tristemente por que la economía tocó fondo (seguramente todavía lo recuerdan).

Entre la conclusión más optimista de Goldman Sachs,  otros analistas especializados dicen que solo debemos esperar nuevas revalorizaciones, asumiendo una visión conservadora de 2.000 dólares por onza a corto plazo, lo que representaría una potencial suba del 7,9% sobre la cotización promedio de los últimos días. Hay que tener en cuenta que dicho analista es de los más mesurados, también están los más optimistas que esperan alcanzará los 1.300 dólares y hasta de 2.000 dólares hacia mitad de año, ello es expresiones de Merrill Lynch y Citi, respectivamente. Esto está basado en descenso de la producción, (como adelantáramos en notas anteriores llegando en el 2008 al 4% de caída), la cual se encuentra todavía en miras de potenciar su reducción, de algún modo se compensaría con la baja de la demanda en la materia prima elaborada, (joyería entre otras).

Por lo pronto, y si sirve de consuelo, al mal tiempo buena cara, claro, eso si invertiste justo en el lugar correcto, y en el momento adecuado…

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